Peregrinación del Buen Pastor reunió a fieles en el Molino Forclaz

En una nueva muestra de fe y tradición, se llevó a cabo la Peregrinación del Buen Pastor, que convocó a vecinos de Colón y San José en el histórico predio del Molino Forclaz.

Los peregrinos partieron desde ambas localidades y recorrieron distintos caminos hasta llegar al emblemático sitio, en una jornada marcada por la reflexión, la oración y el encuentro comunitario. Durante el trayecto, se vivieron momentos de profunda devoción que contribuyeron a fortalecer los vínculos entre los participantes.

La jornada culminó con la celebración de la Santa Misa en el predio del molino, un espacio que conjuga valor histórico, cultural y espiritual, consolidándose como punto de encuentro para este tipo de manifestaciones religiosas.

La peregrinación del Buen Pastor se enmarca dentro de una tradición cristiana que toma como referencia la figura de Jesucristo como “pastor” de su pueblo, una imagen profundamente arraigada en el Evangelio y asociada al cuidado, la guía y la búsqueda de quienes se han alejado del camino de la fe. Buen Pastor simboliza precisamente ese acompañamiento espiritual, donde el creyente es invitado a renovar su compromiso religioso y comunitario.

En este sentido, las peregrinaciones vinculadas al Buen Pastor suelen desarrollarse como experiencias de caminata, oración y encuentro, en las que los fieles comparten un mismo propósito: fortalecer la fe, reflexionar sobre la propia vida y vivir la espiritualidad en comunidad. Estas prácticas, habituales en el calendario litúrgico —especialmente en el tiempo de Pascua—, incluyen momentos de oración, cantos y celebraciones eucarísticas que refuerzan el sentido de pertenencia y fraternidad entre los participantes.