El singular campanario de la Parroquia San José: historia, arquitectura y función

En el marco de la Semana Santa, cuando las campanas vuelven a ocupar un lugar central en la vida litúrgica, resulta oportuno detenerse en una particularidad arquitectónica que distingue al templo parroquial de Parroquia San José: su campanario no se eleva sobre la fachada principal, sino en la parte posterior del edificio.

Desde la Edad Media, los campanarios cumplieron una función esencialmente comunicativa. No solo convocaban al culto, sino que también servían como sistema de alerta ante distintos peligros. Las iglesias, ubicadas en puntos elevados, aprovechaban sus torres como miradores estratégicos: cuanto mayor era la altura de la estructura y el tamaño de la campana, mayor era el alcance del sonido.

En el caso de San José, esta disposición arquitectónica admite una hipótesis vinculada al desarrollo urbano inicial de la localidad. El plano delineado por el agrimensor Carlos Sourigues indica que el primer templo se ubicaba en el actual espacio de la plaza central. Con el crecimiento poblacional, se construyó el edificio actual —el tercero en orden cronológico— orientando el campanario hacia el sector este, entonces menos poblado.

Esta decisión pudo responder a un criterio funcional: proyectar el sonido hacia las zonas periféricas, donde residían familias dispersas, y al mismo tiempo dominar visualmente el territorio.

Inaugurada como capilla en 1885 y elevada a parroquia en 1901, la obra —atribuida al arquitecto Bonvin— presenta una composición arquitectónica destacada. Su fachada cuenta con columnas corintias en piedra mora que enmarcan un atrio en bovedilla; el interior se organiza en tres naves, con altar mayor en mármol de Carrara, arcos ojivales, cúpula sobre el presbiterio y pisos de mosaico.

El edificio fue declarado Patrimonio de la Provincia de Entre Ríos e incorporado al listado local con categoría A, en reconocimiento a su alto valor histórico y simbólico.

En este contexto, durante el tradicional recorrido de los siete templos del Viernes Santo, los vecinos podrán visitar la Parroquia San José, junto a la Capilla del Colegio Niño Jesús y la Capilla del Hospital María Auxiliadora, todas incluidas en el listado patrimonial local.

Así, la Semana Santa se presenta como una oportunidad no solo de recogimiento espiritual, sino también de acercamiento al patrimonio religioso e histórico de la ciudad.

Fuente: Basado en investigaciones desarrolladas por Alejandro González Pavón y en el trabajo de relevamiento de la CEPHACA.