Productores entrerrianos advirtieron que la combinación de precios deprimidos, aumento de los costos y dificultades para acceder a créditos compromete la continuidad de la actividad. Además, estimaron que la superficie destinada al cultivo de arroz podría reducirse entre 15.000 y 20.000 hectáreas en la próxima campaña.
El productor arrocero y titular de la filial San Salvador de Federación Agraria, Luciano Challio, se refirió a la crisis que atraviesa el sector debido a los precios planchados, insumos inaccesibles y la urgente necesidad de asumir créditos razonables para seguir en la producción.
En este marco, alertó sobre una nueva baja en la superficie destinada a arroz.
Por su parte, Víctor Odiard, también productor arrocero e integrante de la filial San Salvador, señaló que los rindes de la última campaña no fueron malos, pero quedaron 4.000 kilos abajo para medianamente cerrar los números. “Se estima que el área implantada con arroz bajaría entre 15.000 y 20.000 hectáreas”, señaló.
San Salvador es conocida como “La Capital Nacional del Arroz” con justa razón, aunque en los últimos años, muchos productores dejaron el cultivo.” Llegamos a ser más de 700 en la zona que hacíamos arroz en las chacras y en superficies más extensas y, hoy, no llegamos a los 140”, indicó Challió, quien agregó que “hay mucha incertidumbre”.
“Pueden soplar buenos vientos para el sector, pero estamos en una coyuntura difícil y para salir de esto necesitamos créditos acordes al contexto que nos toca atravesar, fundamentalmente del Banco Nación, algo que por el momento no estamos consiguiendo, a pesar de que es vital para seguir produciendo y dándole valor a la cadena arrocera.”
Explicó que el riego (100) días, dependiendo de la variedad, se “Hace por pozo con un costo muy elevado que también influye en los números finales, aunque contamos con un agua de muy buena calidad para el producto”.
El combustible
El productor y presidente de la filial San Salvador de Federación Agraria detalló que el cultivo demanda entre 400 y 600 litros de gasoil por hectárea y advirtió que el combustible pasó de representar el 32 % del costo operativo al 54 % en muy poco tiempo.
«Cuando comenzamos las labores el litro de gasoil costaba 1.600 pesos y para el momento de la cosecha ya había llegado a 2.400», señaló.
En ese sentido, sostuvo que el incremento, «si bien en buena parte respondió a factores externos, nos sorprendió, nos golpeó muy fuerte y nos sacó totalmente de ecuación. Pero somos resilientes y queremos seguir apostando al arroz, que no deja de ser una forma de vida».
Menos hectáreas
El dirigente advirtió que, de no haber señales de apoyo, especialmente en materia de financiamiento, la provincia podría volver a reducir la superficie destinada al cultivo. «Se estima una caída de entre 15.000 y 20.000 hectáreas, que se sumarían a las que ya se perdieron en las dos campañas anteriores», afirmó.
Además, explicó que los suelos vertisoles son especialmente aptos para el arroz, por lo que «es muy difícil reemplazar este cultivo por otro, además de todas las inversiones y trabajos que ya se realizaron en las chacras».
Los rindes no alcanzaron
Por su parte, el productor arrocero e integrante de la filial San Salvador de Federación Agraria, Víctor Odiard, sostuvo que la última campaña dejó un balance contradictorio. «Tuvimos buenos rindes, pero fue una campaña pésima en materia de precios. Obtuvimos entre 8.000 y 8.500 kilos por hectárea, que son buenos números para la zona, pero para cubrir los costos necesitábamos al menos 12.500 kilos», explicó.
Asimismo, indicó que los pequeños y medianos productores se vieron obligados a vender rápidamente su cosecha, lo que agravó la situación económica. «No alcanzamos a cubrir los costos del año pasado con esos valores. Si bien el precio empezó a recuperarse, quienes pudieron retener la producción están un poco mejor, pero ese claramente no es el caso del pequeño y mediano productor», remarcó.
Odiard recordó que la campaña 2023/24 había sido excepcional, con valores que llegaron a ubicarse entre 400 y 420 dólares por tonelada. «Hoy estamos prácticamente en la mitad de esos precios, alrededor de los 220 dólares por tonelada», comparó.
Finalmente, señaló que el productor tiene escaso margen para negociar. «El productor vende al precio que le ofrecen. La industria fija los valores, que en líneas generales siguen las referencias internacionales, y además hasta junio se exportó muy poco arroz”.
Fuente: APF Digital
